Soy María José González, Kinesióloga y originaria de la región de Valparaíso. Hace seis años que vivo en China, ya que gané una beca para cursar mis estudios de postgrado en el gigante asiático. Después de terminar mi Master en Medicina Social y Administración de Salud, decidí continuar mis estudios de Doctorado en el mismo país.

Un día estando en la Embajada de Chile en Beijing, me encontré con una revista que mencionaba a Fundación Africa Dream en un reportaje, y quise saber más información al respecto, por lo cual me comuniqué de inmediato al correo. La respuesta fue muy rápida y a los pocos días tuve una entrevista con el Director Ejecutivo. Después de una amena entrevista fui invitada a participar como voluntaria “virtual” en la Fundación, lo cual me dejó muy contenta, ya que siempre he tenido una profunda vocación de servicio y trabajar en África es uno de mis objetivos en el mediano plazo. Siendo voluntaria de Africa Dream he conocido y he sido parte de un gran grupo humano, cada reunión es una oportunidad para conocer más a los otros voluntarios, y se va formando un lazo especial, muy familiar, que puedo sentir a pesar de la distancia.  En las reuniones discutimos ideas y también escuchamos experiencias de otros voluntarios que nos van preparando para lo que podría ser la experiencia en África, aunque claro la experiencia de cada uno siempre será única, pero es muy bueno escuchar como otras personas han vivido este desafío. Por otra parte, algo que me gusta mucho de la Fundación es que el foco no está solo en África, sino también se realizan muchos proyectos y actividades en Chile, por lo cual los voluntarios están siempre activos, y contribuyendo con su trabajo e ideas también en nuestro País.

Sin embargo, siempre existen desafíos al estar lejos, como la diferencia horaria. En China tenemos 12 horas más que en Chile, por lo que a veces me resulta complicado ser parte de todas las actividades que realiza la fundación, pero trato de estar presente en todas las reuniones mensuales para mantenerme al tanto de las últimas informaciones. Además, el equipo siempre me hace sentir parte de la fundación asignándome pequeñas tareas que pueda realizar a distancia. Por eso, no importa dónde estemos, si tenemos ganas y compromiso siempre podemos encontrar la forma de participar.

Mi interés en África nace de mis estudios en Salud Global y de mi proyecto de Tesis para mi Master que se centró en los factores que afectan la mortalidad materna en África Subsahariana. Tuve la oportunidad de adentrarme más en el contexto de salud de ciertos países de África y de ver las principales carencias y problemáticas del área. Además, me di cuenta de la importancia de los determinantes sociales en salud en el continente Africano. En el año 2016, después de un año de haber comenzado mis estudios de postgrado en China, tuve la oportunidad de viajar a África, específicamente a Tanzania, y ver de cerca la gran desigualdad que existe, por lo que sentí aún más ganas de ser partícipe de un cambio.

Creo que África es un continente del que se puede aprender muchísimo, debido a la gran variedad cultural y diversidad étnica y social. Aún en algunos países de África existen grandes  desigualdades sociales que hacen que el acceso a salud para la comunidad sea un gran desafío. En lo personal me gustaría ser parte de proyectos de salud en el continente africano, y creo que Africa Dream me está dando la oportunidad de lograrlo.

Africa Dream realiza una gran labor enviando voluntarios al continente africano, y creo profundamente que si existe en nosotros ese anhelo de contribuir con nuestro tiempo y trabajo a lugares donde existen grandes carencias, deberíamos hacer todo para poder materializarlo. Personalmente, he tenido la oportunidad de formar parte de equipos multiculturales de trabajo y estoy convencida de que trabajar en equipos con personas de otras culturas y contexto es una experiencia que nos ayuda a crecer como profesionales y como personas. Hay muchas habilidades que se desarrollan, como la capacidad de adaptarse más fácilmente a nuevos contextos cuando trabajamos en equipo y una mejor capacidad de resolver problemas.

Tal vez nuestro trabajo como voluntarios no cambie el mundo ni la realidad de un determinado país, pero sí creo que puede impactar sobre la calidad de vida de algunas personas que viven en un contexto de necesidad y eso ya es una gran ganancia.

Me gustaría finalizar diciendo que ojalá que la distancia no sea un límite, sino una oportunidad para crear nuevas formas de participación e ideas que puedan hacernos llegar más lejos. Hoy debido a la globalización, y a la pandemia, muchas actividades se realizan de forma virtual, por lo que lejos de ser una limitante, creo que es una ventaja para encontrar nuevas formas de participar a pesar de las fronteras.