El continente africano es el tercero más grande en tamaño de la tierra, además es el hogar de cientos de diferentes grupos culturales y étnicos. Lo cual lo hace emotivamente interesante a pesar de ser un lugar muy golpeado por la pobreza, por la desnutrición infantil, donde cada año millones de niños mueren por esta razón cada año, donde aún existen enfermedades que en otros lugares del planeta ya están controladas, hay inestabilidad política, falta de acceso a la educación y enfermedades como el VIH que ha dejado a cientos de niños huérfanos.  

Luego de hacer mi voluntariado en África y reflexionar sobre que es lo que debemos aprender como cultura occidental, lo principal es el amor y alegría de vivir que tienen, la forma en que enfrentan cada problema, y ese sentido de comunidad… del que le pasa al otro, como ayudarse, compartir lo poco que tienen, del como está el otro. 

A pesar de lo sencillo que viven los africanos, al extremo de la pobreza la mayoría de ellos, te logran demostrar que lo que de verdad importa es la simpleza de la vida, aprender a mirar las cosas de otra forma sin importar lo que estás enfrentado.

Hay un dicho africano que dice: “Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo (Ekonda)”. Así es el pueblo africano… La amistad y el sentido de comunidad es más importante que el éxito individual, y en occidente vivimos justamente al contrario, pensando y coexistiendo cada día de forma más individualista, por eso tenemos mucho que aprender de la cultura de África.

 

Karla Jiménez

Directora Fundación Africa Dream