“El trabajo en equipo ha sido fundamental para obtener resultados”

16 de Abril de 2024

Han pasado 2 meses desde que comencé mi voluntariado como agrónoma en Kenia, y desde el comienzo me sentí muy acogida por la comunidad de Nyabondo. Mi primera impresión al llegar fue de sorpresa en muchos sentidos: al ver la cantidad y diversidad de plantas que poseen en esta zona gracias al microclima existente, al ver la independencia de los niños desde muy pequeños (van solos caminando al colegio o a comprar), un sentimiento de seguridad al caminar sola por la calle donde todos te saludan, sonríen y conversan como si te conocieran desde siempre, la importancia de la iglesia y de las tribus para las personas, el trueque como medio de pago en los colegios, la generosidad de las personas que te invitan a su casa, y lo felices que se ven todos a pesar de muchas veces no tener dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas.

En un comienzo fue un desafío adaptarme al ritmo de trabajo de acá, ya que todo es más relajado y menos estructurado que en Chile. En general no son puntuales para llegar a reuniones o actividades, y todos los días tienen un “tea time” a media mañana para tomar un desayuno muy contundente (té con porotos y maíz, mandazi, chapati o yuca cocida), entre otras costumbres que he ido conociendo y adquiriendo. Desde la primera semana sentí que cada día era una sorpresa, un nuevo desafío, pero siempre me alegraba al ver la motivación y felicidad de las personas que trabajan conmigo, y también en general de quienes componen esta comunidad, que ven una esperanza al ver a los voluntarios trabajando acá.

Actualmente estoy trabajando en un huerto para el hospital St Joseph de Nyabondo, y con estudiantes de dos colegios: St Martin de Porres special primary school y St George special secondary school. En estos lugares me recibieron con mucho cariño y agradecimiento, siempre con buena disposición, y con ganas de aprender cómo funciona la agricultura en Chile. Ha sido una muy buena experiencia, y siento que he podido aprender de ellos mucho más de lo que he enseñado; desde ver prácticas agronómicas típicas de la cultura keniata, hasta conocer en profundidad su forma de vida, costumbres, y algunas palabras en suajili y luo (tribu predominante en esta zona), pero sin duda el trabajo en equipo ha sido fundamental para obtener resultados.

Todavía me quedan poco más de 2 meses de voluntariado, y espero que este proyecto continúe a futuro, ya que así tanto en el hospital como en los colegios pueden obtener frutas y verduras sin tener que comprarlas. También aprovecho de invitar a agrónomos y técnicos agrícolas, y en general a cualquier profesional que quiera sumarse a esta experiencia de vida.

Florencia Bruna P.
Agrónoma
Voluntaria

 

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