Realizar un evento es algo casi habitual. Las redes sociales lo publicitan, distintas plataformas virtuales venden entradas y el boca a boca termina haciendo que la apuesta sea atractiva o no. Esto es marketing y, al mismo tiempo, reputación para quienes logran desarrollar un evento exitoso.
Como Fundación, en estos 21 años hemos realizado diferentes eventos que tienen una característica común: son eventos con sentido. Detrás de cada evento existe una causa que ilumina nuestro camino y nos impulsa a seguir fortaleciendo una comunidad en un país específico del continente africano. No hablamos de toda África, sino de una pequeña realidad, aparentemente minúscula, donde anhelamos transformar vidas.
Confieso que celebro especialmente a quienes adquieren una entrada desde distintas partes de Chile sabiendo que no podrán asistir. No serán parte del evento en sí, pero sí se hacen parte de su sentido. Este año, por ejemplo, el propósito es construir una casa que permita atender de mejor manera a 300 niños y niñas con parálisis cerebral.
Desde mi mirada, disfruto ver a las personas reunidas bajo una lógica distinta, siendo parte de un espacio donde se construye comunidad, muy al estilo africano. Uno se acerca, sonríe, saluda y, muchas veces, se deja sorprender por las conexiones que se generan. No hay círculos cerrados, sino más bien la comprensión compartida de que estamos ahí por una causa que tiene sentido.
Por eso digo que es más que un evento. Al menos los nuestros no se sostienen gracias a campañas publicitarias. Quienes llegan lo hacen, en gran medida, por la buena experiencia vivida anteriormente. El boca a boca ha ido construyendo nuestra reputación.
Y quizás esa sea la mayor satisfacción: saber que la reputación no se ha construido por el evento mismo, sino por el sentido que le damos a cada encuentro. Porque, al final, más que organizar eventos, buscamos reunir personas dispuestas a creer que juntos podemos transformar una pequeña fracción del mundo.
Rodrigo Mercado C
Director ejecutivo




