Catalina Rodríguez, Médico Veterinaria

“¿Por qué África?”, probablemente la pregunta más frecuente que te hace la gente. Y yo respondo con otra pregunta: “¿y por qué no?, ¿acaso no te haz preguntado tú, que siendo el continente con más riqueza biológica, turística y cultural, sigue siendo uno de los más pobres?, ¿acaso te parece que tienen tantas herramientas y tantas manos para poder utilizarlas?”. 

He aquí mis manos, mis pies, mi profesión y mi entusiasmo. Hace 2 meses cumplí 3 años siendo Médico Veterinario, pero son más de 10 soñando con este continente. 

A los 18 años entré a la Universidad, y recuerdo haber llenado mi habitación de la pensión con carteles diciendo: “Debes estudiar para llegar a África”. Ese letrero escrito a mano, con fuerza me permitió sacar mi carrera y en cada trasnoche de estudio me auto convencía de que algún día llegaría ese momento… Ese momento en que a través de mi profesión podría ayudar a tanta gente, a sus animales, a su fuente de trabajo, a sacar una sonrisa… 10 años más tarde una publicación en Instagram hacía girar mi mundo en 180o. Al teléfono Rodrigo, hablando de Kenia y una “eco-granja”, y yo al otro lado del teléfono, imaginándome cada una de sus palabras y entendiendo que al fin esos planetas a los cuales tanto les rogué, ya se habían alineado y que el sueño ya tenía forma de realidad. Son solo 3 años, no puedo ofrecerles lo mismo que alguien con 20 años de experiencia, pero sí puedo ofrecerles lo que llevo cultivando gracias a mis padres durante 28 años de mi vida: Empatía. 

No todo es virtud. Tengo mis defectos y a ratos me torno un poco insegura de mis decisiones, pero nunca en mi vida había sentido tanto convencimiento de algo, de ese algo que te enciende el alma y no se apaga con nada: África.