Blog

Lanzan libro en beneficio de Fundación Africa Dream

“El Tesoro de los Pantalones Bordados” nos vincula con la riqueza de África y los Himalayas,  mostrando desde una perspectiva poética el  legado de estos lugares, muchas veces estigmatizados”. 

 

“A través de fotografías, poemas y prosa poética, devela desde la visión de la chilena Viviana Zambrano Perroni cómo estos lugares, tan lejanos y desconocidos para muchos, están más vivos que nunca y cómo la cultura que poseen es hoy una invitación a reflexionar para quienes asistimos a esta época”.  

“Mirar atrás es a veces la única manera de avanzar, de recordar que somos parte de múltiples generaciones que han poblado la tierra de sueños, que han sembrado ilusiones alimentadas de risas y de llantos, que han caminado descalzas, trenzando historias entre sus manos, mirando al cielo”

Fragmento del libro “El tesoro de los pantalones bordados”

 

El libro El tesoro de los pantalones  bordados: De los
Baobabs a los Gundrums
”, de la psicóloga y Directora de Fundación Africa Dream, Viviana
Zambrano Perroni
, es el fruto

de un profundo viaje en el cual la gente y cultura de África y Los Himalayas quedan expuestos en el lente de Viviana Zambrano, al igual que en la narración y en las breves analogías que Viviana hace a través del texto. 

Tras largos viajes por lugares recónditos, en una búsqueda personal por develar los misterios y tradiciones de estas tierras, la autora logra unir fotografías e historias con la poesía, para mostrar así culturas vivas, llenas de anhelos, riquezas, tradición y legado.

 Y
es que en definitiva
El tesoro de los pantalones bordados es el resultado de la pasión por las letras, el lenguaje poético, los viajes y la fotografía. 

“Este libro es un sueño hecho realidad, un registro poético y fotográfico que habla de un viaje interior que comienza en las raíces africanas y se eleva a las alturas de los  Himalayas”, comenta Viviana sobre el libro que fue financiado por Sun Dreams Chile y que ya está a la  venta en todos sus hoteles, para que  los  huéspedes puedan  adquirirlo, de tal manera que lo recaudado económicamente sea  entregado a la Fundación África Dream, organización que entrega ayuda social sustentable a comunidades rurales de África, involucrándose de forma directa en las comunidades mediante la presencia permanente de voluntarios profesionales chilenos de distintas áreas, quienes respetan, valoran y potencian las dimensiones culturales locales y propician un aprendizaje recíproco y un espacio co-construido. 

El libro además se podrá adquirir en formato digital, a través de la página web de la Fundación Africa Dream (www.africadream.cl)

 

De la Autora:

Viviana Zambrano Perroni, nació en Santiago de Chile. Aprendió a muy temprana edad que las palabras escritas eran sus mejores aliadas para expresarse. Apasionada por la vida, con alas para viajar, amante de los animales y aventurera del aprendizaje. Es psicóloga y ha dedicado su vida profesional al mundo de las organizaciones, inspirada por humanizar los espacios de trabajo. Directora de la Fundación Africa Dream, y del Capítulo Chileno de Capitalismo Consciente. Publicó en 2006 el libro de poesía “Viaje de la Luciérnaga”.

En sus viajes por el continente africano, Viviana Zambrano P. se ha sentido profundamente conectada con la vitalidad de la naturaleza y la geografía humana.  Para este libro, las fotografías fueron tomadas por la autora en Mali, en los poblados de Timbuktu, Mopti (orillas río Niger) y Segou, en las aldeas Banani y Sangha en la Falla de Bandiagara y en la aldea Yougapin. En su viaje por los Himalayas, Viviana Zambrano recorrió en Nepal: Katmandu, Pokhara, Tadapani, Ghandruk y Landruk. En Vietnam visitó las aldeas de la zona de Sa Pa. También estuvo en Buthan y Myanmar.

Acerca de Africa  Dream:

La Fundación Africa Dream es una organización sin fines de lucro liderada por un grupo  de chilenos enamorados de África, que creen firmemente en que la solidaridad no tiene fronteras.

Durante más de 11 años han trabajado bajo un modelo austero de financiamiento, donde su labor está dedicada a co-construir una mejor calidad de vida para las comunidades más pobres del África Subsahariana con un fuerte énfasis en la sustentabilidad. 

Actualmente su operación se encuentra en la aldea de Sichilli y de Namakala,  en Zambia. En años anteriores han tenido proyectos activos en  Kisumu y Rota, en  Kenia; Moatize, en Mozambique;  Malamulele en Sudáfrica.

eventomonticello_africadream_003

Embajador Sudáfrica Hilton Fisher, Viviana Zambrano (autora libro), Silvia Fisher, Manuel Rojas.

eventomonticello_africadream_004

Luisa Fisher, Embajador Hilton Fisher, Ceo Sun Dreams Jaime Willhem, Janet Sprönhle, Presidenta Fundación  Africa Dream,  Agustín Riesco, vice presidente ejecutivo Fundación  Africa Dream

eventomonticello_africadream_12

Rubí Gálvez, Ilona Pop, Verónica Alliende, Dirk Wendel, Mariela Machuca, Gilda de Eggenling, Carlos Eggenling, Patricia Sabag, Ingrid Abumohor

Lanzamiento libro

Lanzamiento libro

Libro de Poesía y Fotografía que nos conecta con África y los Himalayas es lanzado en Casino Sun Monticello

portadalibro

 

“El Tesoro de los Pantalones Bordados” nos vincula con la riqueza de África y los Himalayas,  mostrando desde una perspectiva poética el  legado de estos lugares, muchas veces estigmatizados. 

 

A través de fotografías, poemas y prosa poética, devela desde la visión de una chilena cómo África está más viva que nunca y cómo la cultura que ellos poseen es hoy un aporte para nuestras vidas diarias. 

Con la presencia de la Presidenta de Fundación Africa Dream, Janet Spröhnle, y del empresario y alpinista, Rodrigo Jordan, se lanzará este martes 29 de noviembre en el centro de Eventos de Sun Monticello,
el libro
El tesoro de los pantalones  bordados: De los
Baobabs a los Gundrums
”, de la psicóloga y Directora de Fundación Africa Dream, Viviana Zambrano Perroni.

El lanzamiento, que contará con palabras de Janet Spröhnle y con la presentación  de Rodrigo Jordán, estará acompañado de una exclusiva muestra fotográfica de lugares de África y los Himalayas, que son el resultado de un profundo viaje en el cual la gente y cultura quedan expuestos en el lente de Viviana Zambrano, al igual que en la narración y en el resto del libro.

Y es que en definitiva El
tesoro de los pantalones bordados
es el resultado de la pasión por las letras, el lenguaje poético, los viajes y la fotografía. Este libro es un sueño hecho realidad, un registro poético y fotográfico que habla de un viaje interior que comienza en las raíces africanas
y se eleva a las alturas de los  
Himalayas.

Sun Dreams  Chile, organización a cargo de la producción y edición del libro,  lo tendrá a la venta en todos sus hoteles, para que  los  huéspedes puedan  adquirirlo, de tal manera que lo recaudado económicamente sea  entregado a la Fundación África Dream, organización que entrega ayuda social sustentable a comunidades rurales de África, involucrándose de forma directa en las comunidades mediante la presencia permanente de voluntarios profesionales chilenos de distintas áreas, quienes respetan, valoran y potencian las dimensiones culturales locales y propician un aprendizaje recíproco y un espacio co-construido. Actualmente su operación se encuentra en la aldea de Sichilli y la de Namakala,  en Zambia. En años anteriores han tenido proyectos activos en  Kisumu y Rota, en  Kenia; Moatize, en Mozambique;  Malamulele en Sudáfrica.

Por lo mismo, y tras el lanzamiento, el libro también será vendido en formato digital, a través de la página web de la Fundación Africa Dream (www.africadream.cl)

El día del lanzamiento habrán  libros disponibles para que los asistentes los adquieran, previa donación.

 

De la Autora:

Viviana Zambrano Perroni, nació en Santiago de Chile. Aprendió a muy temprana edad que las palabras escritas eran sus mejores aliadas para expresarse. Apasionada por la vida, con alas para viajar, amante de los animales y aventurera del aprendizaje. Es psicóloga y ha dedicado su vida profesional al mundo de las organizaciones, inspirada por humanizar los espacios de trabajo. Directora de la Fundación Africa Dream, y del Capítulo Chileno de Capitalismo Consciente. Publicó en 2006 el libro de poesía “Viaje de la Luciérnaga”.

En sus viajes por el continente africano, Viviana Zambrano P. se ha sentido profundamente conectada con la vitalidad de la naturaleza y la geografía humana.  Para este libro, las fotografías fueron tomadas por la autora en Mali, en los poblados de Timbuktu, Mopti (orillas río Niger) y Segou, en las aldeas Banani y Sangha en la Falla de Bandiagara y en la aldea Yougapin. En su viaje por los Himalayas, Viviana Zambrano recorrió en Nepal: Katmandu, Pokhara, Tadapani, Ghandruk y Landruk. En Vietnam visitó las aldeas de la zona de Sa Pa. También estuvo en Buthan y Myanmar.

Acerca de Africa  Dream:

La Fundación Africa Dream es una organización sin fines de lucro liderada por un grupo  de chilenos enamorados de África, que creen firmemente en que la solidaridad no tiene fronteras.

Durante más de 11 años han trabajado bajo un modelo austero de financiamiento, donde su labor está dedicada a co-construir una mejor calidad de vida para las comunidades más pobres del África Subsahariana con un fuerte énfasis en la sustentabilidad. 

Lanzamiento Libro y Exposición de fotografías.

Martes 29 de Noviembre.

20.00 horas.

Centro de Conferencia, Casino Monticello.


Luchando contra la indiferencia consciente

benjasaladeclases

Cae la noche en Sichili y mientras reviso las noticias de mi país al otro lado del atlántico decido postear algunas fotos de mi experiencia en Facebook. La diferencia de horarios hace que muchos amigos y familiares vean las fotos cayendo la tarde y los likes no se hacen esperar, al igual que los comentarios de apoyo y felicitaciones por la labor realizada en este pequeño rincón del mundo.

Mientras leo los comentarios y contrasto con la precariedad de condiciones con las que lidiamos en el día a día, me pregunto dónde está toda esa gente que quiere ayudar. Me pregunto cómo se desvanece esa ayuda a lo largo de los kilómetros que nos separan desde el computador o celular desde donde son emitidos, y lo distinta que es la reacción cuando se busca un apoyo concreto hacia las comunidades de África.

Hoy en día todos están enterados y son conscientes de los males del mundo. Todos opinan acerca de lo precario del sistema previsional chileno, de las paupérrimas condiciones de los niños más vulnerables en el SENAME, del terrible hacinamiento en las cárceles, de las injusticias e inequidades en salud y educación, del calentamiento global, la deforestación, los refugiados de guerra que son tratados como escoria, etc. Las redes sociales y los medios desbordan con noticias que generan consciencia y que tal vez, se acompañan de una asistencia a una marcha multitudinaria o la firma de un petitorio a través de change.org

Pero la consciencia lamentablemente hoy es sinónimo de indiferencia. Quienes trabajamos en terreno, ya sea una semana en misiones o en voluntariados más largos, nos vemos enfrentados a las dificultades para conseguir apoyo real y recursos para las distintas misiones en las cuales nos embarcamos. “Ya di a otro”, “no gracias” o una simple mirada hacia el lado, son las respuestas más comunes a las que nos vemos enfrentados. Más aún, muchos no sólo se contentan con la indiferencia, sino que se suman a las críticas del “por qué ayudas aquí y no haya”, que la caridad parte por casa, que están haciendo turismo social, etc. Y al final del día no nos quedan más que los aportes de los familiares cercanos, amigos leales y quizás si los planetas se alinean, aparece un mecenas decidido a ser la excepción que confirma la regla.

Y esta realidad es peor en nuestra generación. Hemos visto como nuestras voces han sido calladas por la indiferencia en todo el mundo, tenemos claros ejemplos en el Brexit, el no de Colombia, y ahora en las elecciones de los Estados Unidos, en donde los jóvenes estuvieron en desacuerdo con lo elegido, pero viéndose sobrepasados por las abstenciones y por los adultos que, a diferencia de nosotros, sí están dispuestos a luchar por lo que quieren.  

De nada sirve salir a protestar después y llenar nuestro portal de Facebook y Twitter de lecciones morales acerca de por qué está mal lo que sucedió, cuando no luchamos para evitarlo en primer caso.

Dejemos de ser pregoneros de la justicia a través del computador y levantémonos para ayudar de verdad. Levántense que el mundo los necesita, ofrézcanse para ir a atender a la gente en situación de calle, vayan a hacer clases a escuelas vulnerables, cuiden su ambiente, de un tiempito de su vida y un puñado de sus recursos a quien sufre al lado o a quien sufre lejos. Dejemos de hacer oídos sordos a las enseñanzas de nuestros Cristos, Budas y Maomas, dejemos de mirar hacia el lado y creer que con un like basta, y comencemos a sumergirnos en el mundo que nos necesita.

“El activista no es el hombre que dice que el río está sucio. El activista es el hombre que limpia el río”

  • Ross Perot

Réquiem para Peter

Peter Towa tenía 44 años y de cierta forma representa lo mejor y lo peor de esta tierra de contrastes que es Sichili.

Dicen que hace años Peter era un hombre joven y alegre, que se le escuchaba cantar por las “calles” a toda hora y que siempre recibía con una sonrisa y una palabra de cariño a todo quien le conociese. Por esas razones Peter fue muy respetado y querido durante su vida, aún después de que la muerte de su primera señora lo hiciera caer en el alcoholismo.

De todos los enfermeros con los que trabajamos, Peter es sin duda quien más nos daba para hablar. Era motivo constante de discusión en las reuniones de administración y la revisión de su perfil en el comité disciplinario era rutina. El alcohol y la depresión lo hacían caer constantemente en faltas profesionales que más de una rabia nos hizo pasar. En cualquier lugar del mundo el habría perdido su trabajo. Pero en Sichili la simpatía y la lástima que ocasionaba su historia, junto con el hecho de que fuera el único proveedor para 9 hijos, hacían que constantemente se le perdonase.

Peter era como ese hijo problemático frente al cual sus padres no se rinden. La lucha contra el VIH, el alcohol y la depresión contrastaba con el cariño que mostraba a todos y su buena disposición para hacer cualquier trabajo, a cualquier hora. 

Se veía en él un intento genuino por mejorar y un cariño verdadero a todos, incluso hacia mí, pese a que numerosas veces le informé que estaba intentando expulsarlo debido a sus repetidas faltas. “Gracias por la sinceridad y las críticas. Está bien que me hable de frente doctor” me decía desafiante, pero no a modo de insubordinación, sino que como un niño que lleva promedio rojo pero que sabe que puede más y le dice a su profesor que lo lograra.

Debo admitir que tenía una relación especial con él. En cierta forma sabía que era un caso perdido y que no lograría vencer su adicción. Pero una parte de mí no quería darse por vencida. Pensaba que con la expulsión él tocaría fondo y se rehabilitaría, pero lamentablemente Peter se negaba ir a terapia por el hecho de dejar a su familia. Si todas nuestras luchas y alegrías en este lugar se encarnaran, sin lugar a duda lo harían en Peter. Y así fue hasta el último día de su vida.

Saliendo de la reunión del lunes un enfermero nos dice “doctor, una emergencia, es Peter”. Se encontraba inconsciente, traído por vecinos y familiares, quienes nos pasan una botella casi vacía que tenía veneno. “Se ha intentado suicidar” nos dicen sus seres queridos con clara preocupación. “No sabemos cuánto tiempo lleva así, lo trajimos apenas pudimos”. 

Tras el manejo inicial y la estabilización de Peter, pudimos estudiar con más calma el veneno que habría ingerido. Sin duda la tarea fue difícil, pues habría tomado más de dos veces la dosis letal, y nuestros recursos eran bastante limitados. A eso se tuvimos que sumar los problemas de salud que él ya tenía. Fue toda  una tarea titánica que minuto a minuto se hacía más pesada.

Tomamos turnos para vigilar al paciente, tal como lo hacíamos con todos las personas graves que hemos tenido, y tras unas difíciles primeras horas, el panorama parecía alentador. Peter se mantenía estable y retomaba a ratos la consciencia para responder algunas preguntas básicas. Se veía abatido, sin ganas de salir adelante, pero una parte de mi sentía que nuestro trabajo por mantenerle vivo lo conmovió. Estábamos en una etapa crítica. Si Peter lograba mantenerse estable por las próximas 24 horas, podíamos confiar en que lo peor habría pasado y estaría en condiciones para ser trasladado hacia un centro de mayor complejidad para soportar lo que se venía.

Lamentablemente a las 5:30 am el cuerpo de Peter Towa ya no dio más y nos dejó. El llanto fue generalizado en el hospital y en todo Sichili. Lo que vendría después no lo podría haber sospechado.

Como médico uno tiene rara vez la oportunidad de tratar a un ser querido o conocido en alguna situación de gravedad, es una responsabilidad que uno intenta rehuir lo más posible. A la vez, como médico, uno tiene rara vez la oportunidad de asistir al funeral de uno de sus pacientes. Nosotros tuvimos el terrible privilegio de vivir ambas. 

La ceremonia estuvo llena de gestos por parte de sus colegas, quienes nunca dejaron de rodear el cuerpo con sus uniformes. La procesión hacia el cementerio de su villa natal fue seguido por todo el pueblo. Ese día no hubo clases, nadie trabajó ni  se dedicó a nada más que no tuviese relación con la conmemoración de uno de los personajes más icónicos de Sichili. Las lágrimas corrían por los ojos de la gente de una cultura práctica, que rara vez muestran sentimientos profundos, y sin entrar más en detalle, más de alguna quiso caer por nuestros ojos.  

Descansa en Paz Peter, que tu recuerdo nos acompañe a quienes pasamos por Sichili.

“La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo”. Francois Mauriac. 

AFR!CA DAY EN CHILE

¿Quieres conocer las maravillas de África en Santiago?

Si es así, agenda entonces el 10 de diciembre para asistir junto a tu familia y amigos al Africa Day.

Conocerás la cultura, costumbres, gastronomía y más, expuesta por la comunidad africana en Chile.

Y además, estaremos con un stand dando a conocer nuestra Fundación. ¡Te esperamos!

Lugar: Salón Parroquial Nuestra Señora de Pompeya. Avenida Bustamente 180.

Horario: 17:30 – 21:00 horas.

africaday

Sibeso

sibeso2

La primera vez que vimos a Sibeso Mwyundu nos pareció una niña no muy distinta a las demás que hemos visto pasar por el hospital. Nos mira con un poco de susto como lo hacen muchos niños que rara vez (o a veces nunca) han visto a un blanco y llegan con dolor a nuestro hospital. Su pierna derecha tiene una herida que no ha sanado en más de dos años, casi la mitad de sus tiernos 5 años que ha vivido y no tiene la menor idea por qué.

La primera impresión que dimos a Sibeso no fue la mejor. Debíamos limpiar su pierna, lo cual para ella fue bastante doloroso a pesar de la analgesia. En los primeros días ella no sabía qué pensar de nosotros, si éramos amigos o verdugos. Para nosotros ella era una paciente más que debíamos tratar y un gran misterio médico. Sus lesiones eran extrañas y me hacían recordar a algo que sólo había visto por acá un par de veces en algunos adultos. Tomamos algunos exámenes básicos con el sentimiento ambivalente de no saber qué sería mejor: sí nuestro diagnostico era el acertado o que continuara como un misterio médico. sibeso1

Para bien o para mal sucedió lo primero. Nuestra pequeña paciente sufría de lepra, una enfermedad que pareciera ser de tiempos bíblicos o de un mundo antiguo que desconocemos. Nos golpea un poco el diagnóstico: Tiene tanto por delante para cargar con una enfermedad así que no podemos mantenernos indiferentes. Sentimos un poco de pena por ella, hasta que la conocemos un poco más.

Con la inocencia de un niño que no comprende su enfermedad, Sibeso corre por el hospital escapando de su aislamiento constantemente. Debemos perseguirla más de una vez mientras ella va cambiando su miedo hacia nosotros por risa. Todo en su vida era un gran juego, y se le veía con su piernecita cubierta por todo el hospital. Rápidamente se volvió en una de nuestras pacientes estrellas.

Sibeso se convirtió para nosotros en un emblema de lo que vivimos acá, nos recuerda que estamos insertados en un lugar azotado por enfermedades terribles que en nuestro mundo aprendimos a no temer debido a los avances de la ciencia y la tecnología, pero que acá se deciden no temer debido a la inocencia y una felicidad a prueba de todo. 

sibeso3

Durante semanas nos acompañó mientras intentábamos conseguir los medicamentos necesarios para su condición, pero como todas las historias que vemos acá, llegó el día en que debíamos darla de alta. Cada vez que damos un alta lo hacemos con la esperanza de que nuestros pacientes no nos vuelvan a ver, que nos olviden y que vivan una vida plena, llena de alegrías. Lamentablemente Sibeso necesitará tratamiento por largo tiempo y no podrá olvidarnos al igual que nosotros no podremos olvidarla a ella. Al menos se puede conformar con esa suerte de gratitud al respecto. En cuanto a una vida plena… Pues parece que ella escogió vivirla así hace tiempo.

“El mundo rompe a todos, mas después, algunos se vuelven fuertes en los lugares rotos”

  • Ernest Hemingway

Lo que dejamos atrás

Es curioso el mundo de hoy en día. A pesar de estar a miles de kilómetros de mi tierra natal, Chile, amigos y familiares me llenan de ánimo desde la lejanía, mientras que extraños dan palabras tanto de apoyo como de crítica acerca de lo que hacemos. A veces las comunicaciones nos acercan tanto que nos hacen difícil ver lo que dejamos atrás.

Desde los primeros años en la Escuela de Medicina se nos deja en claro que tendremos que hacer sacrificios. Tendremos poco tiempo para compartir con nuestros seres queridos, tendremos que sacrificar tiempo, recursos y hasta nuestra propia seguridad. Con la ingenuidad y la ilusión de un niño que comienza una gran aventura, hacemos caso omiso a esas advertencias y continuamos sin (o con poco) miedo de lo que nuestras decisiones implican.

Estando en Zambia en momentos de soledad he podido pensar mucho en eso. Con los otros voluntarios dejamos atrás a nuestras familias, nuestros amigos, nuestras parejas. Dejamos atrás los supermercados en cada esquina, el bar para darse un gustito, el jugo en polvo y la marraqueta. Hemos estado rodeados de pacientes con tuberculosis y lepra sin tener las herramientas necesarias para protegernos, hemos estado expuestos a accidentes que involucran peligros como el VIH, he sufrido de malaria (dos veces), dejamos el confort del hogar y la estabilidad económica de una carrera como la medicina para entregar nuestro arte sin costo alguno y aún así, ser criticados. 

Nos entregamos completos, sin reservarnos nada. Nuestro sudor, nuestro cansancio, nuestro conocimiento, nuestras frustraciones. Todo lo entregamos al 100%. Y así como nosotros hay tantos voluntarios y tantos locos apasionados por su profesión que dejan tanto o más.

Lo que olvidan decir es por qué dejamos todas esas cosas atrás…

La tercera ley de Newton nos dice que con cada acción ocurre siempre una reacción igual y contraria. Quizás no sea completamente contraria, pero claramente lo que dejamos atrás nos deja tomar las cosas que tenemos por delante: satisfacción de ayudar haciendo lo que amamos, ser parte de historias únicas, aprender de un mundo antiguo que pareciera no existir en nuestro planeta, conocer el cariño y la alegría de una cultura extraña. En estos casi nueve meses hemos sido partícipes de una aventura única que nos cambiará por siempre. Nos dieron otro par de ojos para ver las cosas de una manera distinta, nos dieron una fuerza que no sabíamos que teníamos dentro para resistir y seguir adelante.

Y así llegará el día que tengamos que dejar nuestro hogar temporal de Sichili para continuar entregando, ya sea en Chile, ya sea en alguna otra misión internacional. Seguiremos desarrollándonos con la misma entrega y pasión que hemos dado.

Y es en ese momento que pienso que no es tan malo dejar atrás algunas cosas por luchar por un futuro un poco mejor. El asunto está en no depender de aquello que dejamos, pero no por eso olvidarlo. Debemos honrar nuestros sacrificios haciendo que valgan la pena, y así a medida que nos adentramos en nuevos horizontes, podemos continuar desprendiéndonos de aquellos pesos que alguna vez creímos indispensables y que se encarnan en distintas comodidades, como el café de la esquina que tanto disfrutábamos o el agua que corre libremente por la llave. Después de todo, Newton si sabía lo que decía: no teman en dejar atrás por un sueño o por una lucha que valga la pena…

La invitación queda hecha entonces, queridos lectores, para dejar atrás y a aventurarse a un mundo nuevo que será solo lo que nosotros hagamos de él.

“Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el hombre nuevo que se vislumbra en el horizonte”

Ernesto “Che” Guevara

Finaliza con éxito postulación a voluntariado de médicos

En Fundación Africa Dream, agradecemos a los cientos y cientos de profesionales médicos que postularon para ser voluntarios por un año en Sichili, Zambia.

Esperamos tener a los 3 médicos seleccionados el mes de octubre, una vez finalizado todo el proceso de entrevistas y distintas evaluaciones. Por ahora ya definimos el grupo de candidatos y estamos en pleno proceso de selección, según los requisitos establecidos por nuestra Fundación, y en base a las necesidades más urgentes que hemos podido apreciar en la zona en donde trabajamos.

Agradecemos también a todos aquellos quienes desde sus más profundas ganas de ayudar nos enviaron sus antecedentes, pese a no ser médicos. Guardaremos todos esos CV que nos llegaron, pero pese a esto, estén atentos a nuevas convocatorias, ya que nuestra Fundación crece día a día con lo que esperamos poder enviar nuevos profesionales para cubrir otras necesidades que vayan surgiendo y así, ayudar a miles de africanos a mejorar sus vidas, enseñándoles desde un respeto de sus creencias y formas de vida, cómo incorporar conocimientos que les permitan ser auto sostenibles.

¡Gracias por tú interés y por apoyarnos en llevar nuestros sueños a África!

Nawa

Nawa

img_6555

Es un día cualquiera en la noche. La semana ha terminado y nosotros estamos agotados, pero realmente acá nada termina. Sabemos que ante cualquier emergencia debemos correr hacia el hospital, pese a los pocos metros que separan nuestra casa de éste lugar. 

Evalúo la semana, las muertes, las rabias, las peleas que hemos tenido contra un staff que está acostumbrado a que las cosas no funcionen. Hay días que pareciera que somos los únicos que remamos contra la corriente, porque la gente local ya se ha resignado a que la cosa simplemente es así y no vale la pena pelear por mejorar las condiciones. Y eso es lo que más nos frustra.

Esta semana se acabaron los yesos, el ibuprofeno, varios antibióticos esenciales, anticonvulsivantes endovenosos, la oxitocina y otros fármacos e insumos que son realmente necesarios y básicos. Nos las arreglamos como podemos, la lucha sigue. Inmovilizando fracturas con ramas y antiguos nudos aprendidos en scout, echando mano al ingenio y a cuanto podemos con pacientes realmente graves. La gente sólo nos ve. Los enfermeros nos dicen que simplemente no se puede, que no hay solución, y nosotros tratamos de demostrar lo contrario.

Y más que la lucha contra los bajos recursos, contra las enfermedades desconocidas y las caras cansadas que llegan a altas horas de la noche irrumpiendo nuestro descanso, la lucha que más nos frustra es contra la resignación. Contra la pereza que ello produce, contra el dogma de que la vida es como es y que no podemos remediarlo.

En esos momentos cuando todos se rinden alrededor nuestro, nos preguntamos qué hacemos acá. Por qué no tiramos la toalla y vamos a ayudar a otro lugar o simplemente nos dedicamos a descansar.

Entonces recuerdo a Nawa…

Nawa tiene 9 años y prácticamente todos los días me ve junto a sus hermanos y amigos trotar por fuera de su casa en dirección al “Bush”. Son niños curiosos, un grupo que va desde los 4 hasta los 9 años compuesto por 7 niños. Me gritan ¡Macua! (que significa blanco) al pasar y me saludan. Me sonríen y a veces salen corriendo a mi encuentro intentando alcanzarme. De vez en cuando les doy en el gusto y me acompañan por unos 500 mts hasta 1 km antes de cansarse y volver a sus casas caminando.

Un día Nawa sale con los mayores, me rio junto a ellos, los espero y voy a trote suave preguntándoles si quieren correr conmigo. Por supuesto que todos dicen que si, como es usual, y luego poco a poco van quedando atrás los más pequeños que deciden volver a sus casas. Era un día caluroso y a poco más de 500 mts quedo solo con Nawa. Le pregunto desafiante si quiere correr en serio, y me dice que sí. Comienzo a apurar el paso, se ríe e intenta mantenerse a mi lado con sus pies descalzos. 

Para mi sorpresa ya llevamos 2 km y Nawa sigue ahí, se ve un poco cansado, así que bajo el ritmo para que pueda seguir y le pregunto si quiere volver a su casa o seguir. Con convicción me dice que quiere continuar. 

No sé de dónde viene su convicción, pero continúa, sabiendo que cada paso que damos será un paso que tendremos que recorrer para volver. Llegamos a los 4 km y le ofrezco volver. Me dice que sí y sus pies descalzos continúan poco detrás de los míos el retorno a su casa. A través de la arena que atraviesa la Sabana Africana bajo el sol, Nawa siente que no puede seguir. Le doy ánimo, le digo que ya falta poco y que está logrando algo increíble. Levanta su mirada y continúa. Pareciera que cada vez que se acerca más a su hogar sus piernas se vuelven más fuertes, al punto de desafiarme a una carrera en los últimos 100 mts. Corremos a todo dar, no dejamos ni una gota de energía de reserva y llegamos felices a la meta. Su expresión es inexplicable, había hecho algo que había creído imposible y le muestro mi reloj. 52 minutos con 15 segundos demoró en recorrer 8 km de arena sin zapatillas y sin ningún equipo de deporte. Lo felicito porque su voluntad fue más fuerte y para las condiciones logró hacer un muy buen tiempo.

Recuerdo a Nawa y recuerdo a un niño que creyó que podía más, que a pesar de ser un juego no se rindió, que no dejó de correr ante la arena caliente bajo sus pies, ni se dejó intimidar por las condiciones. Recuerdo a Nawa y recuerdo ese espíritu que nos trajo acá. Esa fuerza que no responde a la razón sino a la voluntad que nos dice que si podemos, que no nos rindamos, que no decaiga el ánimo, que la carrera continúa y que pronto llegaremos a casa. Pero que ahora hay que seguir corriendo, hay que seguir luchando por una salud digna para tanta gente que nos necesita.

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.”

Albert Einstein


img_6944

Semilla, Sembrado, Cultivo, Cosecha, Semilla…

No sólo el huerto de Sichili, en Zambia, y otros que hemos hecho en África son así: ¡Africa Dream es así!

 

Ciclos y ciclos… Siempre con semillas nuevas y renovaciones, para seguir incorporando compromiso y talento que siga ayudando a concretar nuestros sueños en África, donde hoy consolidamos un equipo en Comunicaciones, compuesto por Fernanda, Alejandra, Felipe e Ignacio.  

Mientras, seguimos enviando voluntarios a África, siempre con  semillas y sembrados nuevos y, que por estos días, tienen a Sebastián Ladrón de Guevara iniciando la segunda etapa del huerto, lo que permite mejorar la nutrición de la población junto con enseñarles principios de auto sustentabilidad. 

 

En Chile, tenemos el gran cultivo de la búsqueda de socios y médicos, para el recambio de doctores en Sichili. Como quien busca y cuida, hemos logrado nuevos brotes, que nos dejan con 30 nuevos miembros para nuestra tribu y ya varios antecedentes que nos comienzan a llegar de médicos dispuestos a partir por un año a África. 

 

Y en la cosecha, nuestro agrónomo Darío Mujica quiso continuar con el voluntariado que inició en África, pero hoy desde Chile, asumiendo la Dirección Ejecutiva de nuestra Fundación.

 

Lo que más nos enseña África, en los distintos lugares rurales donde hemos trabajado, es a re conectarnos con el ritmo de la naturaleza y sus necesarios ciclos, haciéndonos parte de ese fluir…

 

Africa Dream es travesía, es comunidad, es cambio y evolución constante. ¡Es…VIDA !!!

 

Janet Spröhnle 

Donar ahora

Llámanos
+56 2 29 13 9616

Escríbenos
info@africadream.cl

Visítanos
Av. Apoquindo 3039 Piso 9 – Santiago
Privacy Settings
We use cookies to enhance your experience while using our website. If you are using our Services via a browser you can restrict, block or remove cookies through your web browser settings. We also use content and scripts from third parties that may use tracking technologies. You can selectively provide your consent below to allow such third party embeds. For complete information about the cookies we use, data we collect and how we process them, please check our Privacy Policy
Youtube
Consent to display content from Youtube
Vimeo
Consent to display content from Vimeo
Google Maps
Consent to display content from Google