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Asumiendo Navidad

Rodrigo Mercado Director Ejecutivo Africa Dream Nuestro contexto nacional este año nos permite mirar las fiestas de navidad y año…

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Dar

“DAR” Ignacio Vilches, Director Africa Dream Ser voluntario es recordar que no estamos solos como individuos aislados en el mundo,…

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Francisca Lechuga, voluntaria en Eswatini

Fran, cuéntanos sobre ti y lo que te caracteriza
Mi nombre es Francisca Lechuga, tengo 24 años y soy Educadora de párvulos. Creo que me caracterizo por ser una persona proactiva, que lucha por sus ideales y creencias. Me encantan los animales, la naturaleza y todo lo que implique actividades al aire libre.
¿Cuál es tu interés por realizar un voluntariado?
Poder aportar, desde mi capital cultural y profesional a personas que se ven enfrentadas a altos niveles de desigualdad. Mi idea es entregar lo mejor de mi, basando mis interacciones y pedagogía en un clima positivo para generar relaciones interpersonales de calidad. Está demostrado, el impacto que tiene de la emocionalidad en el aprendizaje y en la forma de afrontar la vida, por lo que a mi parecer, el amor y respeto hacia el otro es algo que debe ser educado (y entregado) desde los primeros años de vida.
Además, me encantaría conocer las miradas y entendimientos del mundo desde otras culturas, generando así, aprendizajes recíprocos en este intercambio.
¿Por qué optaste por un voluntariado en África?
Siempre he escuchado que las condiciones de vida en el continente Africano, no son las más favorables. Mujeres y niños/as, se encuentran entre los grupos de personas más olvidados y desfavorecidos al momento de resguardar sus derechos humanos. Me llama enormemente la atención que la desigualdad e injusticias estén marcadas por el lugar donde nacemos. Es por esto, que nace en mi el deseo de aportar a esta situación desde mis posibilidades y vocación.
¿Qué te motivó de la fundación Africa Dream?
Que es una fundación simple y comprometida con su labor y voluntarios. Se preocupan de generar un clima positivo y amistoso entre las personas, además de cada detalle del proceso.
¿Qué mensaje le darías a aquellos que la piensan pero no se atreven a ir?
Que lo hagan, que se atrevan a vivir la experiencia y a soltar, por que de eso se trata la vida, de soltar para dar paso a nuevas oportunidades y experiencias.
¿Qué podrías decirle a los socios de Africa Dream?
Que sin ellos/as todo esto no sería posible, que gracias a sus aportes los voluntarios podemos realizar una experiencias plena. Muchísimas gracias, ya que su forma de colaborar es muy valorable.

Magdalena Aracena, voluntaria en Eswatini

Magda, cuéntanos sobre ti y lo que te caracteriza

Mi nombre es Magdalena Aracena  , nací en la ciudad de La Serena   y  Santiaguina por adopción . Soy Profesora de Inglés  por más de diez  años , trabajando con niños , adolescentes y adultos en diferentes áreas de la educación  .  Mi interés por ser parte de un  proyecto en  África nació hace un par de años atrás , pero las circunstancias de la vida son diversas , hasta que finalmente conocí esta fundación chilena y hoy en día   soy parte del  grupo de voluntarios que la conforman .Personalmente me caracteriza mi gran pasión por  vivir  , el conocimiento de  diversas culturas y un gran amor por la naturaleza .

¿Cuál es tu interés por realizar un voluntariado y por qué optaste por un voluntariado en África?

Creo que  mi  principal interés  , es  la necesidad de ser un aporte a la sociedad  . Y opté por participar en este  voluntariado   , porque siento que  mi interés  por la educación y las  relaciones  humanas  pueden ser de algún modo un apoyo para nuestros hermanos en África.

¿Qué te motivó de la fundación África Dream?

Además de ser una fundación chilena , pienso que compartimos los mismos ideales y la misión que  proyecta  me hace sentir parte de una comunidad  global que  coopera y  favorece  a muchas personas en Chile y en  África   .

¿Qué esperas lograr/aportar ?

Contribuir a la sociedad profesionalmente  y personalmente  de  la mejor forma  posible  y posteriormente transmitir esta valiosa experiencia    en mi país.

¿Qué mensaje le darías a aquellos que la piensan pero no se atreven a ir?

Que se atrevan a participar de esta linda labor , que sin lugar a dudas será un enriquecedor aprendizaje para la vida  presente y futura .

Magda, ¿Qué podrías decirle a los socios de África Dream?

Que son pilar fundamental  para que África Dream siga realizando esta hermosa labor y pueda perdurar en el tiempo , ya sea aquí con diversas actividades para la comunidad de nuestro país como para nuestros hermanos en África.

La sed por la dignidad humana

Nicolás Fuenzalida, Presidente Fundación Africa Dream

Me quedo mirando la palabra “DIGNIDAD”, escrita así en mayúsculas en lo que hoy muchos llaman “la zona cero” del estallido social que hemos vivido en nuestro país en los últimos meses. Miro esa palabra, pisoteada por una triste dinámica entre dos lados que se muestran ciegos el uno del otro, en un anti-diálogo que parece no tener fin.

Miro esa palabra escrita en el suelo con la escena que la rodea y no puedo sino recordar las palabras de Nelson Mandela en su desgarrador discurso luego de la “masacre de Bisho” de 1992, donde más de 200 personas resultaron heridas y hubo 28 muertos a balazos, en una manifestación social. En ese contexto, Madiba nos decía: “Nuestra gente tiene el derecho a la esperanza, el derecho a un futuro, el derecho a la vida misma. Ningún poder en esta tierra puede destruir la sed por la dignidad humana. Nuestra tierra llora afuera por paz”. 

Cuán vigente son las palabras de “Madiba”, quien dedicó su vida a la paz como un camino más que como un resultado, y quien entendía que para lograr la reconciliación de la gente de Sudáfrica era necesario dialogar y realmente entender a quien pensaba diferente a él, trabajar con ellos y avanzar a caminos que incluyeran a todos.

Miro nuestro Chile, con todo lo que necesita para poder ser un país más justo y solidario, y recuerdo lo tanto que tenemos en común con las naciones africanas, que lucharon por su independencia hace varias décadas y donde muchos hasta el día de hoy siguen peleando por la justicia y la equidad.

Miro a nuestro equipo de Africa Dream, y me siento orgulloso de todo lo que hemos logrado; de cómo veo esperanza en una generación de jóvenes que ve más allá de sus propias fronteras, asumiendo la construcción de un mundo más justo como una verdadera convicción de vida. Las historias y vivencias de más de 50 voluntarios chilenos que han pisado el África a través de la labor de nuestra Fundación son el más grande testimonio de la sed de dignidad y de que hay mejores caminos para la paz y para la justicia.

Recuerdo todo eso y guardo esperanzas de que existe una generación que no es indiferente a estas problemáticas, que tenemos profesionales muy capaces que están haciendo la diferencia en terreno, y que año a año no sólo han desarrollado proyectos sostenibles para el desarrollo de diferentes comunidades de África, sino que además vuelven a su país con una visión mucho más lúcida y con convicciones de los caminos para devolverle la esperanza a Chile.

Por eso, este año 2020 seguiremos creciendo y consolidando nuestros proyectos, tanto en Chile como en África, para poder seguir devolviendo la esperanza a tantas familias, y seguir defendiendo nuestra profunda convicción de que la sed por la dignidad humana no tiene límites ni fronteras.

 

Asumiendo Navidad

Rodrigo Mercado

Director Ejecutivo Africa Dream

Nuestro contexto nacional este año nos permite mirar las fiestas de navidad y año nuevo con una mirada distinta. Pero no tan solo mirarlas, sino que además, la realidad nos invita a asumirla y vivirla desde una perspectiva nueva.  Si bien su mensaje de paz y amor sigue siendo válido, sin embargo, este año este mensaje se presenta con marcados matices de solidaridad, empatía y apoyo.

Por lo tanto, es una navidad que nos invita a encarnar lo que acontece, como las necesidades tan reales que han sido parte de muchas demandas. Por otra parte, una navidad en que los locales comerciales no han podido vestir sus vitrinas para publicitar sus productos  al igual que los medios de comunicación que han estado escasos en su propaganda. Podría decir una navidad cauta y expectante.

Recuerdo mi paso por Africa rural durante casi seis años, donde la celebración de navidad tenía que ver con la música que resonaba en los tambores, la comida comunitaria y el simplemente entenderla como un agradecimiento a la vida. Allí, nunca vi un regalo que pasará de mano en mano, ni la invasión de los medios de comunicación con su “estallido navideño”.

Hoy la realidad concreta que vivimos nos interpela para que asumamos la navidad con dos focos. Por un lado abrirnos a entender las demandas de millones de personas por una mejor calidad de vida. Por otro lado, como oportunidad de una navidad más humana, más al estilo africano, donde la música, la cercanía del encuentro al compartir una comida y el agradecer a la vida, puedan contribuir que ésta también sea una navidad con más contenido, una feliz Navidad!

 

Diego Rivera, voluntario Africa Dream

Mi nombre es Diego Rivera, tengo 23 años, soy Ingeniero Comercial y soy voluntario de Africa Dream desde Abril.
Entré a Africa Dream como practicante por la universidad y en un principio no tenía en mente el concepto de Fundación dado que ni en el colegio ni en la universidad dan el énfasis sobre la importancia de las fundaciones en la sociedad.
Sin embargo, estas organizaciones tienen la capacidad de reconocer y solucionar, en alguna medida, problemas sociales que muchas veces las instituciones no logran observar, como también formar grupos multidisciplinares que aportan a una comunidad con mano de obra y conocimiento técnico.
A nivel personal, y sobretodo en Africa Dream, pertenecer a un voluntariado te permite conocer gente de diversas áreas, orígenes, creencias y experiencias. Esto es fundamental ya que hay variables relevantes que uno no reconocería si nunca se ha participado en estas actividades.
Además, permite aportar con un grano de arena,  mejorar la calidad de vida de las personas. Aunque se piense que el aporte que uno hace  es mínimo, las personas que reciben la ayuda te lo agradecen profundamente.
Por otro lado, África siempre ha sido, a lo largo su historia, el continente más desprovisto y necesitado de ayuda económica, política, social y ambiental. Es por esto que la ayuda humanitaria y profesional que se puede entregar en África puede causar un impacto potente en la vida de las personas.
A todos, los invito a ser parte de nuestros proyectos, y ser socio de nuestra fundación. Siendo socio, aportando mensualmente, sabemos que ese dinero se utiliza con fines humanitarios y mejorar la calidad de vida de una persona con cosas tan concretas como vacunas, comida, implementos o ayuda profesional.

Camila Plata, voluntaria Africa Dream

La sociedad actual es individualista, pasamos varias horas del día en piloto automático (de la casa al trabajo y del trabajo a la casa) y siento que cada vez menos interactuamos con el del lado. Por lo cual, el voluntariado promueve la empatía y solidaridad, permite hacer una pausa en un día ajetreado y compartir para lograr una meta en conjunto. Te enseña habilidades que son importantes hoy en día.

Creo que lo más importante es sentir que estoy haciendo un impacto en la sociedad, pequeño que sea, a alguien ayudo y con eso me considero satisfecha. Otro punto, es conocer gente nueva y sentirme parte de una comunidad.

Hacer un voluntariado en África tiene muchos motivos. Creo que la gente percibe mayores carencias en el continente africano, como más urgencia en salud o en educación. Sin embargo, en Chile también se vislumbran necesidades no satisfechas y que son dignas de tomar en cuenta por las personas. Por lo cual considero que ambos voluntariados son relevantes.

A todos los invito a ser parte de la fundación, a hacerse socios, porque se contribuirá a la realización de proyectos que ayuden a mejorar la calidad de vida de los habitantes. Asimismo, los voluntarios que regresen fomentarán una sociedad más igualitaria y empática, debido a que todo lo aprendido, lo incorporarán en su día a día en Chile.

José Francisco Arrau

Me llamo Francisco Arrau, tengo 29 años, y llevo poco menos de un mes casado con la Fran. Soy ingeniero mecánico, y como tal, me gustan mucho los motores, los mecanismos, las estructuras metálicas, en general todos los fierros me llaman la atención, me interesa saber cómo funcionan las cosas. En la universidad participé por 4 años en el proyecto del auto solar, y creo que eso describe bastante bien mis intereses.

Desde hace 3 años que estoy trabajando como ingeniero de desarrollo, he estado en dos empresas distintas, inventando soluciones que de alguna forma facilitan la vida a las personas. Me mueve el poder diseñar productos que sean útiles, funcionales, y que sean duraderos en el tiempo, orientados a hacer felices a las personas y a un precio justo.

La Fran desde que la conocí, hace como 5 años, que me decía que quería ir a África, a hacer un voluntariado, que era su sueño. Y nos pusimos a pololear, y quedamos en que cuando nos casáramos nos iríamos a hacer un voluntariado, y aquí estamos! Casados y en África.

Este es un continente que aún tiene profundas necesidades, aquí hay hambre, desnutrición, la gente y los niños se mueren por falta de tratamientos básicos, problemas políticos y sociales, entre otros. Siento que tenemos la responsabilidad de hacernos cargo de estos problemas, por eso queremos aprender lo más posible, para ver cómo poder ayudar de la mejor manera. 

Aquí, junto a la comunidad que nos recibe, tendremos una labor muy concreta, con la granja y las misiones con los Samburu en el norte, y es muy rico poder llegar y trabajar continuando una labor que uno sabe que va a proseguir en el tiempo y que tiene un efecto real, pero por otro lado igual queda la sensación de que todo lo que uno hace es nada dentro del mar de necesidades que tiene este continente. Por eso, quiero aprender, para así poder aportar de la mejor manera, quizá ahora, o si no en el futuro.

A todos los socios y socias de Africa Dream, les digo que su aporte contribuye a que muchas labores muy importantes aquí en África puedan desarrollarse, y sostienen el funcionamiento de éstas. Al ver la granja, y lo que impacta y mejora la vida de los Samburu, uno se da cuenta de la importancia de la ayuda, que es vital, literalmente.

 

Francisca Ossandón

Hola, soy Francisca Ossandón, tengo 26 años, y con José nos acabamos de casar el 26 de octubre, soy Ingeniera Comercial y soy la mayor de 7 hermanos.

Antes de llegar a África trabajaba en la Fundación Banigualdad, que entrega crédito y capacitaciones a microemprendedores, dándoles la oportunidad de hacer surgir y crecer sus negocios. Desde pequeña he participado  en el movimiento de Schoenstatt, lo cual fue marcando mi vida profundamente, junto con el ejemplo de mis papás. Realmente me hace feliz participar de los trabajos voluntarios y las misiones, compartiendo con los demás ese ambiente tan especial.

El realizar un voluntariado me permitirá compartir con otras personas, y tener mi tiempo dedicado 100% a eso. En santiago, entre el trabajo, las cosas pendientes, y tantas cosas que todos tenemos, cuesta más encontrar el tiempo para dedicarlo exclusivamente a compartir con los demás.

El compartir con personas distintas, de otras realidades y culturas, los enriquece a mí y a ellos. Darme a los demás en lo que necesiten, entregar lo que pueda aportar, estar disponible es lo que el voluntariado me permite experimentar.

El escoger  África para realizar es gracias a la experiencia que escuché de una amiga que había ido a Etiopía, y cómo la había marcado la pobreza del lugar, lo necesaria que era la ayuda, y cómo a pesar de todas esas dificultades las personas eran felices.

Estoy consciente que se necesita ayuda en todas partes, en Chile también, y quiero seguir aportando en lo que pueda a la vuelta. Estando tan lejos es posible desconectarse más de todo y estar más disponible para los demás.

La Fundación Africa Dream para mí fue fundamental, especialmente por su compromiso de enviar voluntarios donde realmente se necesiten. No van a enviar a un voluntario a un lugar solo porque él se quiera ir a ayudar si saben que ya no es necesario. Se preocupan de que los voluntarios puedan ser una ayuda concreta donde van, y eso es muy destacable.

Sé que no vamos a cambiar el mundo, pero si logramos que una persona sea un poco más feliz cada dia, por compartir, por la ayuda, por una sonrisa, por lo que sea, sentiré que esto realmente valió la pena.

Finalmente, quiero decir ¡muchas gracias por apoyarnos! Queremos aprovechar al máximo la experiencia, ayudar en todo lo que podamos, y volver a entregar todo lo aprendido en Chile. Creo que toda esta experiencia, lo que entregamos y lo que recibimos, nos hacen crecer como personas, y ayuda a que entre todos vayamos construyendo un mundo mejor.

Dar

“DAR”

Ignacio Vilches, Director Africa Dream

Ser voluntario es recordar que no estamos solos como individuos aislados en el mundo, sino que estamos insertos en un entorno, en un contexto, en donde uno puede dar sus conocimientos y experiencias a otros, pero más aún, es la entrega desinteresada de tu tiempo para el beneficio de otros.

El dar significa entregar, sin esperar algo a cambio como retribución, sino por el sólo hecho de la satisfacción personal de contribuir a construir un mundo mejor.

El nacimiento del voluntariado es una respuesta, que puede ser espontánea o no, con el fin de buscar una solución a un problema o necesidad que afecta otros en nuestra comunidad. Hay muchos ejemplos en la sociedad hoy, de gente que da parte de sí por otros, algunos tan emblemáticos como bomberos, con un voluntariado ya institucionalizado por más de 150 años en la historia de Chile, como otros más contemporáneos como el Hogar de Cristo, Coaniquem, Teletón, entre otros grandes ejemplos que han aportado en la formación de nuestra sociedad.

Para las personas que dedican parte de su tiempo y esfuerzo para trabajar por otros, este tipo de experiencias las enriquece en todo sentido. El ser voluntario tiene diversos aspectos positivos, tales como, desarrollar una mayor sensibilidad social, empatizar con realidades distintas a la propia, aprendiendo a valorar de mejor forma lo que se tiene, y generando fuerte lazos entre las personas; o sea, da sentido real el ser parte de una comunidad.

Hoy con la coyuntura actual que vivimos como país, más que nunca tenemos como sociedad que potenciar y desarrollar dicho valor de dar, a través del voluntariado. Todos, sin exclusión podemos colaborar con tiempo y conocimientos, comprometiéndonos a trabajar juntos por una sociedad mejor.

 

Kenia: creatividad al servicio de las mujeres

Mariluna Guzmán

Voluntaria Africa Dream

Durante tres semanas consecutivas recibimos en la granja ubicada a 20 km al sur oeste de Nairobi a los grupos de Lodungokwe, Barsaloi y Tuum localidades del norte de Kenia ubicadas en el semidesierto  en el condado Samburu.

Pertenecientes a la tribu Samburu , prima hermana de los mundialmente conocidos Masai, pero que ha tenido menos contacto con los turistas, por lo que mantienen sus costumbres mucho más arraigadas, se caracterizan por ser pastoralistas, criando cabras, vacas y camellos principalmente. Por consiguiente poseen una dieta pobre y deficiente en vitaminas y minerales  basada prácticamente en leche , carne y sangre.

Desde hace muchos años que los misioneros de Yarumal nuestro partner local en Kenia tenían el sueño de enseñarles agricultura a este pueblo como una forma de ayudarlos a mejorar su dieta y salud y hoy después muchas batallas hemos comenzado, gracias al aporte de diferentes organizaciones  de distintos países.

Debido a que los Samburu viven en el semidesierto el recurso hídrico es la principal limitante ya que toda el agua que usan la deben comprar en bidones y caminar en algunos casos largas distancias con ellos sobre sus cabezas. Es por esto que la misión ha trabajado para poder tener un pozo  con el cual podrán instalar sistemas de riego para abastecer de agua la huerta comunitaria que estará en terreno de la misión, la tan anhelada Chamba como se le denomina en el idioma local.

Los grupos corresponden en un 86% a mujeres, con edades entre los 20 a 67 años, el mayor porcentaje tiene entre 22 a 31 años, mujeres muy trabajadoras con una media de 4,6 hijos por mujer. En su cultura las mujeres y niñas son las que realizan las tareas domésticas, como ir a buscar leña, agua, ordeñar el ganado, pastorearlo y hasta construir sus casas o manyattas.Es por eso que el programa se centra en ellas pero también está abierto a recibir hombres interesados en trabajar la tierra.

En total cada grupo vendrá  5 veces a la granja, durante un año y medio, con hospedaje y comidas incluidas por 5 días cada vez, durante esa semana se realizan los entrenamientos con clases teóricas, prácticas y actividades lúdicas.

En esta primera semana de entrenamiento el desafío era grande, debíamos ser lo más lúdicos posibles para enseñar a mujeres y hombres donde el 39% nunca fue a la escuela y solo el 48% entiende ingles, por lo que siempre usamos un traductor Ingles- Kisamburu.

El primer tema abordado fue sobre la agricultura orgánica y la biodiversidad ya que queremos enseñarles a ser sustentables y respetuosos con el medio ambiente, hicimos también una actividad sensorial en donde les dimos a probar diferentes tipos de vegetales y frutas como por ejemplo la betarraga que nunca antes habían probado y obtuvo mucha aceptación, a todos les gusto y empezaron a comerla en los almuerzos y cenas lo cual fue un hito muy importante ya que las ensaladas o vegetales crudos es algo muy extraño para ellos solo el 19% los come.

En esta semana también aprendieron el concepto de rotación de cultivos y sobre las relaciones favorables que puede haber entre ellos para evitar algunos tipos de plagas y hasta para entregarles nutrientes, trabajamos también sobre las técnicas orgánicas para prevenir las infestaciones por plagas elaborando sus propios biorrepelentes   con materiales locales y a bajo costo.

En una siguiente jornada aprendieron a elaborar a partir del estiércol de los animales que ellos mismos poseen un fertilizante líquido, rico en nutrientes, especialmente nitrógeno. Muy fácil de preparar y aplicar ya que el suelo de las tres localidades es  muy pobre.

Otra técnica también relacionada con  aumento de la fertilidad en el suelo es el compost el cual también tuvieron la oportunidad de preparar.

Durante la semana también aprendieron sobre técnicas de preparación del suelo y siembra con las cuales se intenta disminuir la evaporación del agua, realizando una cama hundida o “Sunken Bed” disminuyendo así la superficie de exposición al sol y superficie en contacto con el viento.

Estas fueron algunas de las técnicas vistas durante la semana. Y como no todo podía ser estudio y trabajo en la tierra, también hicimos actividades lúdicas con los grupos, con las cuales quisimos que pudieran  trabajar ciertas capacidades pero de forma entretenida. La primera actividad estuvo relacionada con los cultivos enseñados y se trato del clásico Memorice, el que todos alguna vez jugamos cuando niños pero que obviamente ellos no conocían. Fue un momento muy divertido donde todos se rieron mucho y disfrutaron.

La siguiente tarde hicimos una actividad para que desarrollaran la creatividad, jugando con acuarelas, la idea era que descubrieran colores nuevos a partir del rojo, azul y amarillo  lo cual se logro con bastante éxito, cada uno creo entre 3 o 4 hermosas obras que luego pusimos en exhibición en la pared del comedor de la granja, además aprovechamos esas obras para hacer sobres en donde se llevaron semillas colectadas por ellos mismos.

Tambien hicimos un bingo, el cual les sirvio para trabajar la capacidad de concentracion y practicar los numeros. La ultima noche quisimos compartir con ellos en una fogata, donde cantamos, bailamos y sirvio como una instancia en donde ellos agradecieron por todo lo enseñado, fue una hermosa instancia y como regalo de termino de la primera semana todos se llevaron un arbolito de limón.

Y asi terminaron las primeras y tan esperadas tres semanas de entrenamiento, estamos con el corazón llenito ya que hemos escuchado lo agradecidos que están todos por estos nuevos conocimientos que les hemos entregado, porque saben que son las herramientas que les ayudarán a producir sus propios alimentos a los cuales hoy no tienen acceso, tanto porque a ciertas localidades no llegan vegetales o porque si llegan son muy caros y ademas en muy malas condiciones.

Todavía quedan 4 semanas más de entrenamiento para cada localidad y esperamos poder tener más voluntarios Chilenos que vengan a entregar un poco de su tiempo para ayudar a completar el ciclo de entrenamientos, la experiencia conociendo la cultura Samburu es impagable y serán recibidos con los brazos abiertos por los misioneros de Yarumal.

 

 

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