El tiempo ha pasado volando, los primeros cinco meses de trabajo en la granja han sido de mucho aprendizaje, sin embargo, nunca hemos perdido nuestro norte; capacitar en agricultura orgánica a las comunidades Samburu.

A finales del mes de julio dimos oficialmente inicio al programa denominado “Community Gardens in Samburu: Lodungokwe, Tuum and Barsaloi”, materializado con la ejecución en terreno del primer taller sobre manejo de suelo a los grupos s que participarán durante el primer ciclo de instrucción, el que consta de un total de 18 meses.

Desde el momento de enterarnos de este primer viaje al norte para comenzar el programa, el entusiasmo se apodera de uno, y el saber que por fin comenzaría el programa, al cual granja se ha estado preparando los últimos dos años, nos emociona profundamente.

A nuestra llegada, el reencuentro con la gente de las misiones del norte siempre es motivo de alegría, siempre hay tanto por compartir con los Padres, seminaristas, voluntarios, hermanas teresitas, trabajadores de la misión y con la misma gente de las comunidades. El hecho de darnos cuenta de la fuerte expectación por el programa en las misiones es algo que te llena de motivaciones para dar lo mejor.

Luego de una cálida bienvenida en Barsaloi, conocimos al grupo que está compuesto principalmente por mujeres. Nos dio mucha alegría ver como todos mostraban un gran interés en el taller, realizando preguntas, conversando entre ellos o simplemente escuchando en silencio los conocimientos que les compartíamos.

En Tuum la historia no fue distinta, nuevamente el grupo compuesto únicamente de mujeres demostró una gran predisposición a aprender y a hacer con sus propias manos los experimentos que llevábamos preparados, los cuales consistían en determinar las texturas de sus suelos y luego una confección a baja escala de una pila de compost. A diferencia de Barsaloi, en Tuum existen algunas pocas familias que si se han aventurado en prácticas de agricultura, principalmente de verduras como la “Sukuma Wiki” y la acelga (frecuentemente consumidas en el país), según lo reflejado en las encuestas de conducto de entrada que hicimos.

Luego del largo viaje desde Tuum, logramos alcanzar nuestro último destino: Lodungokwe. Éste último grupo, el menos homogéneo en edad y sexo, está compuesto por cinco jóvenes hombres y seis mujeres, lo que es también algo muy positivo según nuestro punto de vista, ya que permitirá el trabajo cooperativo entre todos, algo que no siempre es usual en las comunidades Samburu, especialmente en las familias más tradicionalistas.

En términos generales, los resultados del experimento de suelo son bastante similares en las tres misiones, predominando la arena sobre el limo y la arcilla, lo cual plantea sin dudas un gran desafío al programa, obligando a buscar diversas técnicas de mejoras de suelo y optimización de agua necesarias para superar esta barrera.

Ya de vuelta en la granja y con las pilas recargadas, podemos afirmar con seguridad la importancia que tiene para la gente el programa que estamos desarrollando. Aunque recién iniciamos, tenemos la convicción de que en un futuro cercano puedan ser muchas más las personas beneficiadas gracias a este tipo de programas. Esto se verá reflejado en la mejora en su dieta alimentaria, donde incluso con el tiempo, estas nuevas habilidades puedan convertirse en un ingreso monetario para cada familia.