Estuve exactamente un año en África (2011-2012). En mi caso estuve en Kenia. Ahí las personas viven muy felices con poco, ellos como que no necesitan cosas materiales, quizás porque tienen una alta riqueza espiritual y eso es lo que finalmente importa. Hay otras necesidades básicas y nosotros damos por sentado lo que tenemos; yo quería experimentar eso en primera persona.

Durante mi experiencia, desarrollé un proyecto de empoderamiento con jóvenes de la calle, construimos un gallinero. Fue idea de ellos y esto se convirtió en su pequeño negocio que también los ayudó a reinsertarse en la comunidad considerando que son grupos marginados por la sociedad.

Mi mayor aprendizaje de toda la experiencia, es vivir felices con lo que tenemos y dejar de lado nuestros sentimientos pesimistas cuando hay tanto por sonreír. Esta experiencia marcó mi vida profesional, y mi visión de la vida cambió absolutamente. Cambió por ejemplo, la forma en cómo experimento el día a día, y que ser amable con las personas (quienquiera que sea) no cuesta nada. Me di cuenta de lo afortunada que soy y de lo importante que es vivir cada momento, aprovechar las horas que tenemos en este mundo haciendo algo que llene espiritualmente porque la plata no es todo.

Para aquellos que desean una experiencia con Africa Dream, recomiendo tomarse cada instante como venga, y que se van a un continente donde absolutamente todo es diferente. También recomiendo decir “te quiero” más a menudo, porque muchos creen que no es necesario, cuando en realidad lo es. Y por último, recomiendo estar con quienes importan y nos hacen felices, rodearnos de esas personas llena el alma (durante ese año de experiencia en África muchos de esos “amigos fantasmas” que desaparecieron en el camino.