Si bien es cierto soy un radioescucha, y además una serie de estudiantes de periodismo en estos días me han entrevistado por la situación alimentaria de África, decido compartir algunas cosas que son reales, pues la situación a nivel mundial es mal, pero en el continente africano pega cien veces más de lo que nos sucede a nosotros.

Dos factores determinantes del déficit alimentario en el continente africano, por un lado, COVID-19 está acelerado el deterioro de la seguridad alimentaria en África subsahariana (AS). El impacto de la pandemia se ha traducido en distorsiones en la oferta y demanda de alimentos y en un aumento de precios alrededor del continente. El COVID-19 podría revertir años de progreso en la reducción de la pobreza y el hambre. Dado que se espera que estos efectos se concentren en zonas rurales, la agricultura jugará un rol fundamental para salvaguardar tanto los ingresos como el estado nutricional de la población.

Por otro lado, África enfrenta una crisis “sin precedentes” provocada por la invasión rusa sobre Ucrania, esto preocupa al continente africano, que es un importador neto de trigo y aceite de girasol. Además, cada vez surge más preocupación por la sequía en algunas regiones del continente. La interrupción de los envíos de productos básicos se sumaría a la preocupación general por la inflación de los precios de los alimentos en una región que es importadora de trigo. Se vaticina que para el 2023 la hambruna en el continente africano era un desastre humanitario.

Africa Dream ha sido la primera fundación en Chile por la preocupación del continente africano, y el escenario descrito nos impulsa a seguir consolidando nuestro compromiso. Compromiso que no se puede realizar sin un aporte concreto de personas que desean con un granito aliviar en algo la dura crisis que se avecina, te invito que a través de https://donaronline.org/fundacion-africa-dream/auxilia-a-africa, te sumes a salvar vidas.

 

Rodrigo Mercado C.

Director Ejecutivo