http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2018/05/5679a453187d7b525ef9f3cffffc3bf9.jpg http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2018/05/5679a453187d7b525ef9f3cffffc3bf9.jpg
5679a453187d7b525ef9f3cffffc3bf9

Mujeres Al Vapor
¡Evento!

http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2017/12/Untitled2.jpg http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2017/12/Untitled2.jpg

Donaciones con Sentido
¡Aquí!

http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2016/08/huertoslider.jpg http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2016/08/huertoslider.jpg

África Busca Voluntarios
¡Inscríbete Aquí!

http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2017/12/Untitled.jpg http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2017/12/Untitled.jpg

Voluntarios Africa Dream
¡Haz click para conocernos!

http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2016/08/comunidad.jpg http://africadream.cl/wp12/wp-content/uploads/2016/08/comunidad.jpg

¡Hazte Socio!
¡Inscríbete Aquí!

Mr. Situmbeko

Mr. Situmbeko

Por Camila Durán, voluntaria médico Fundación Africa Dream.

Sichili, Zambia, África. 2017.

 

La prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles (como diabetes, hipertensión, etc.) versus la de las enfermedades infecciosas, es un indicador de salud que nos puede ayudar a catalogar el nivel de desarrollo de un país.

Aquí en Zambia, a diferencia de Chile, el número de pacientes diabéticos que me ha tocado tratar durante este año, se limita a los dedos de mis manos.

Muchos factores influyen para desarrollar esta enfermedad, uno de los más importantes es la calidad y cantidad de la alimentación.

La gente que atendemos en Sichili vive en el bush (que significa algo muy parecido a estar en las profundidades de una selva), lejos de la civilización, lejos de adquirir los alimentos en un supermercado. Aquí la gente debe cultivar su propio alimento. Es eso o nada. Su alimentación se centra en el maíz, que cuando lo muelen hacen una especie de pasta con agua que llaman Nshima. Esta es la base de su alimentación: en el desayuno comen “porish” que es Nshima pero con más agua, al almuerzo Nshima con vegetales y en la tarde, solo para los pudientes, cenan comiendo otra vez Nshima. De vez en cuando, y de nuevo, solo para los pudientes, le agregan un poco de proteínas a su dieta en forma de pollo, huevos o carne de soya.

Es por eso que ver a gente con sobrepeso es muy raro, por el contrario, casi todos nuestros pacientes son desnutridos. Por eso me llamó la atención un paciente: Mr. Situmbeko.

Mr. Situmbeko Imangolwa es un paciente de 70 años, un viejito de lo más tierno y simpático que hay. Llegó al hospital porque su diabetes estaba descompensada. Mr. Situmbeko tiene diabetes mellitus tipo 2 hace mucho tiempo, tanto tiempo, que no recuerda con exactitud cuándo empezó. Su control no ha sido el mejor, y ya vive con las malditas consecuencias de esta enfermedad: está ciego y prontamente sus riñones dejarán de funcionar.

El viejito vive muy lejos, y le es difícil venir a buscar sus medicamentos a Sichili. Viene de vez a cuando a retirarlos a la farmacia del hospital, pero si no puede venir, manda a alguien para que los retire en su nombre. Esta vez, nadie pudo conseguirle su tratamiento y se quedó sin medicinas por 5 días, razón por la cual su glicemia estaba por las nubes.

Durante su estancia hospitalaria lo acompaña Stima, su nieto de 11 años, que hace de cuidador (que es un tipo de técnico paramédico). Tener un cuidador para los hospitalizados es un requisito para ser ingresado, sin él, el paciente no tiene a nadie que lo alimente, lo lave o lo lleve al baño. En este caso, es Stima el que se hace cargo de su abuelo. Stima va en 6to grado, no habla inglés pero si se sabe los números. Es un niño tímido y amable, siempre lo vi sonriente, a pesar de estar cumpliendo una labor que no es de él. Rafael el enfermero está igual de sorprendido que yo al ver que ese pequeño niño es el cuidador. Me dice que en la ciudad está prohibido, niños no pueden ser cuidadores, ya que su lugar es en el colegio, aprendiendo, no cambiando pañales o lavando platos.

Luego de un par de exámenes me doy cuenta que Mr. Situmbeko no puede seguir con sus medicamentos por vía oral para tratar la diabetes, debe iniciar insulina para intentar controlar su enfermedad. Si ya es complicado iniciar insulina en Chile, imagínense aquí.

Luego de varias gestiones y conversaciones (donde de nuevo mis amigos de la ONG Kubuka me ayudaron desde Livingstone) pudimos conseguirnos la insulina y un glucómetro para el paciente. Pero lo difícil se vino después, intentar controlar la glicemia a un paciente en Sichili es un desafío inmenso (por no decir casi-imposible). A pesar de las mil y una explicaciones, dibujos, videos y fotos que le mostré al paciente y sus familiares, Mr. Situmbkeo seguía comiendo a deshoras, cuando le decía que debía comer un snack se comía no uno, sino cuatro mangos, y cuando le decía que debía comer en la noche, se acostaba sin haberlo hecho. A eso se le suma la labor de enfermería (crucial para el control de las glicemias y administrar la insulina), a pesar de dejar todo escrito en tablas (lo más simple y grande posible), al día siguiente, al ir a revisarlas, estaban incompletas o con información errónea.

Después de unos días, varios dolores de cabeza y muchas, muchas charlas educativas sobre la diabetes, por fin las glicemias mejoraron un poco. Cada logro se lo iba a contar a Mr. Situmbeko, pero luego de decirle las buenas noticias, una mañana me hace una pregunta que me deja descolocada: Doctora, ¿cómo es posible que si las glicemias están mejorando como dice, aún no logre ver ni un poquito de luz? Me quedé muda, nos miramos con Rafael el enfermero y me dice “parece que no le quedó claro eso”. Me acerco y le explico que las complicaciones de la diabetes no son reversibles, que la diabetes se llevó sus ojos, que ya no podemos hacer nada al respecto, pero que sí podemos evitar que se lleve otros órganos. Con su mirada perdida asiente y se queda mirando la nada en silencio.

Finalmente llegó el día. Mr. Situmbeko, Stima y sus hijos estaban muy felices y entusiasmados porque hoy volvían a su casa. Para mí no-agrado las glicemias no llegaron a los objetivos, pero por lo menos se acercaron a la meta (no se podía pedir más). Les explico a todos (de nuevo) todo lo de la diabetes y su tratamiento: cuántas rayitas de insulina poner, dónde inyectarlas, cuando no ponerla, cómo usar el glucómetro, dónde registrar las glicemias, etc.

Mr. Situmbeko

 

Cerca del medio día se van, pero antes nos tomamos una foto para el recuerdo. De izquierda a derecha: Rafael (enfermero), uno de sus hijos, yo, Mr. Situmbeko, Stima y Bridgit (enfermera).

Lo cité en 1 mes a control, justo antes de irme para siempre de Sichili. Espero con todas mis ganas ver buenos dulces resultados ese día.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Donaciones con Sentido!

Mas info!